Hace poco hubo un concurso de barbas en la red. El premio era una bellísima navaja de afeitar tradicional que por supuesto me hubiera gustado tener en mis manos. Fui conminado a participar ya en los últimos días del concurso y al principio yo no quería pero terminé aceptando y me di a la tarea de escribir el corto relato que acompañaría mi foto de barbado. El último día alisté todo para el envío al concurso y desafortunadamente no pude conectarme a la página del concurso. Quedé con los crespos hechos. Con el pesar de no haber podido someter mi barba a concurso comparto ese relato en este blog, aquí va:
Esperé hasta último momento para entrar al concurso. Uno de los criterios, espesura, no es mi fuerte. Y poco sentido tendría concursar porque sí, porque si uno se mete es porque cree que puede ganar, ¿o no? En todo caso yo no quería pero me dejé convencer...
Yo, para ser sincero, experimenté muchos "lucs" en mi adolescencia... El copete a la fuerza (de fricción) en los 80, hongo muy maricón, calvo por completo en el ejército, universitario de pelo más largo que el de la emberá del billete de diez mil que tuvieron que cambiar y por ultimo, barba. Gloriosa barba que me ha acompañado ya por más de 10 años. Que adoro porque demanda poco esfuerzo de mantenimiento: una podada semanal, cuando no quincenal.
Pues yo no pasé del pelo largo a barba así porque sí. Me afeitaba casi todos los días. Y sufría las consecuencias. Hasta que un día en el "conversation club" el teacher soltó la perla de que pa' conseguir nenas era mejor no parecer muy arreglado. Mejor hasta un poquito sucio porque así al menos a alguna le daría ganas de organizarlo a uno. Y ensayé a dejarme esta mi barba muy poco espesa. Puede que no se vea muy cuca, sino más bien como una cuca por el hueco de la cumbamba, pero no la cambio por nada. Estoy tan apegado a mi barba que cuando tengo pesadillas lo que me da más miedo es que por alguna razón me arranco los pelos de la barba y me toca afeitarme. Hace 10 años conocí a mi esposa. Hoy sigo felizmente casado.
reflexiones a contraluz
opiniones nimias
domingo, 7 de agosto de 2011
sábado, 12 de marzo de 2011
REINCARNATION
Antes de expresar cualquier opinión dejo constancia de que en mi vida sólo he tenido dos referentes serios y tangibles de la reencarnación: el de la orquesta Narváez con su excelente canción y una corta estadía en el dispensario por cuenta de una uña "reencarnada" (es decir, encarnada por segunda vez) cuando estuve en el ejército.
A pesar de esto y queriendo ser todo lo respetuoso posible de quienes creen en la reencarnación, se me han planteado ciertas inquietudes de la tan mencionada pero nunca vista práctica:
Primero está la cuestión de los números: ¿existe un número de almas finto que va reencarnando en todas las criaturas del universo? ...si esto es así, pues cabría pensar en dos cosas: o últimamente debe existir un gran número de personas que en otra vida fueron unas bestias y de ahí se desprende una explicación a su comportamiento en esta vida, o que dos personas hoy fueran la misma persona en su vida pasada... O una tercera, relacionada con la geografía o la cuestión de la localización.
Ya que estamos a punto de celebrar el descubrimiento de la vida extraterreste gracias a los esfuerzos del inteligentísimo Carl (qepd) y de la NASA, ¿seria posible entonces que se pueda reencarnar en un extraterrestre, o viceversa? Esto solucionaría en problema del número finito, porque muchos que ahora llegan simplemente vendrían de otro lado. Pero también significa que a medida que este mundo crece ese otro mundo extraterrestre de donde llegan los nuevos se tiene que estar volviendo más pequeño... ? paradoja hasta ahora inescrutable pero de la que ciertos decires tienden a darnos la razón: ¿acaso Jesús no era en realidad un extraterrestre?, y no se dice lo mismo de Eisntein, Da Vinci y hasta del mismísimo Sixto Paz?
Si la reencarnación existe, tiene que ser sin constreñimiento geográfico.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
noviembre ...o el mes predecembrino.
Noviembre, penúltimo mes del año, en mi país ha perdido todo el carácter que alguna vez, en el principio de los tiempos, pudo haber ostentado. Y es que últimamente cada año que pasa pasamos por noviembre casi sin darnos cuenta. Que me disculpen los que nacieron en noviembre, pero déjenme decirles que su mes ha sido desprovisto de toda identidad, que pasó de ser un mes que se suponía que tenía su carácter particular a un mes que pasa de agache, desapercibido. Entre el mes de los niños y la navidad este mes sufre crisis de identidad. Este mes que fue disfrutado a más no poder en mis años de escolar, que marcaba el final de mis obligaciones hasta el no muy próximo febrero, ha sido birlado de su cualidad novembrina gracias a agresivas campañas de mercachifles que han invadido todos los ámbitos y medios posibles: la cuña-villancico decembrina empezó a sonar este año desde la tercera semana de octubre en la radio, los almacenes de adornos navideños ya están a todo dar, rojo y verde por todos lados, adornos navideños ya puestos y funcionando incluso en casas particulares, y en definitiva, un pesado ambiente predecembrino que soslaya por completo su identidad. A noviembre no le quedó nada de lo que tenía, excepto los días de fiesta. Cuando a uno le dicen noviembre ya se imagina diciembre, y con ésto y muy a pesar mío, que lo cogió la noche (buena) sin comprar los aguinaldos, que se acabó el año y no pudo terminar con las obligaciones (¿el otro año sí?), y que ojalá llegue diciembre de verdad para al menos pasar esta pena con buñuelos, marranada y amigos. Como noviembre no vende, hagamos que diciembre empiece más temprano.
martes, 12 de octubre de 2010
Las orejas de las bolsas, ¿para qué?
Las bolsas del supermercado, en mi país, suelen terminar en la parte de arriba en dos extensiones a manera de orejas o agarraderas que, contrario a lo que sugiere este ultimo nombre, rara vez pueden ser usadas en propiedad gracias a que nuestras recién adquiridas viandas son aseguradas con doble nudo ciego por el empacador. ¿Acaso éste conoce de mi tacañería de antemano? Y si no es por venganza preventiva, ¿acaso la compra corre el peligro de salirse de la bolsa? Esta situación me produce cierto malestar y me lleva a preguntar bajo qué torcido principio patrio se usan las cosas con impune despropósito manifiesto. Yo soy de los que prefieren la sartén por el mango y las bolsas por las orejas, señor empacador.
viernes, 20 de agosto de 2010
¿por qué nimias?
Pues sí, opiniones nimias. Me dí a la tarea de investigar (lo que quiere decir que hice tres clics seguidos persiguiendo un único propósito) el significado exacto de la palabra nimio. !Qué sorpresa! Resulta que esta palabra significa precisamente una cosa y al mismo tiempo, todo lo contrario. Su origen está en el latín nimius, que significa excesivo, abundante y conservó este significado en español pero por azares de la vida y seguirle la corriente a unos malhablados, acogió el significado de cosa material insignificante, sin importancia,... desde ese momento "nimio" se convirtió en una de mis palabras favoritas, digna de toda mi admiración por ser a mi parecer el mejor ejemplo de la contradicción en su mínima expresión y ahora me encuentro al acecho de más oportunidades para usar este oxímoron irreductible, especie de divertimento lingüístico de mi lengua madre.
jueves, 12 de agosto de 2010
¡el chorizo es la gloria!
Antes de hablar del chorizo aclaro que tengo familia con antecedentes de problemas coronarios... aún así, lo encuentro irresistible. Es una exquisitez gastronómica tradicional y campesina que las grandes industrias de la comida procesada no han podido igualar. Al principio hasta trataron de convencernos de que es que era mejor un chorizo con noventa por ciento menos de grasa. ¡Qué desfachatez! Y es que el chorizo, mientras más campesino, mejor. Que no le pase a usted como a un amigo mío en un restaurante en carretera, a hora y media de Medellín, en el que le salieron con una de esas imitaciones industriales. Ante tal despropósito sólo atiné a decir: "este chorizo está tan magro que no necesita ensalada".
sábado, 7 de agosto de 2010
¿y este blog de qué va?
Este blog va a estar dedicado a algunas observaciones cotidianas sin pretensiones. Se trata de cosas como esos insultores perdidos que a veces alcanzo a atajar y a veces no, de opiniones totalmente sesgadas y subjetivas y de reflexiones ante hechos vanos y mundanos. Sin ánimo de ofender quedarán registradas por vanidad propia observaciones y reflexiones sin importancia.
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